Hoy se celebra en todo el mundo, especialmente en Asia, el Año Nuevo lunar, también conocido como el Año Nuevo chino. Corresponde al año 4710 según el calendario chino, y se identifica con el dragón, el quinto animal del zodiaco de este país. El inicio del año nuevo lunar no tiene una fecha fija (no obstante, el año pasado se celebró el 3 de febrero) ya que se celebra el día de luna nueva más próximo al día equidistante entre el Solsticio de Invierno y el Equinoccio de Primavera.
Es tradicional celebrar la llegada del Año Nuevo chino con espectáculos de fuegos artificiales y desfiles en las calles, mientras que en las casas las familias regalan sobres rojos con dinero a los niños. Y aunque las fiestas duren unos pocos días, el festival dura hasta tres semanas, desde que el día veinticuatro del duodécimo mes lunar varios dioses ascienden al cielo a presentar sus respetos al Emperador de Jade, máxima deidad, hasta el noveno día tras el Año Nuevo, en que se presentan ofrendas al Emperador de Jade en los templos.
Como curiosidad, el segundo día tras el año nuevo es en el que las mujeres casadas acuden a casa de sus padres (no olvidemos que en la cultura tradicional china, una mujer que se casa pasa a vivir con la familia de su marido). Si es su primera visita de año nuevo tras casarse, debe acudir con su marido y llevar regalos a la familia. Una leyenda dice que al día siguiente los ratones celebran los matrimonios de sus hijas, por lo que el tercer día del año los habitantes de una casa deben acostarse temprano y dar tiempo a los roedores a celebrar sus casamientos.
En China,el año del dragón, como este que comienza, es en el que más bebés nacen en comparación con los años dedicados a otros animales. El dragón es un animal que da buena suerte y que ahuyenta a los espíritus malignos, el guardián de los tesoros y el símbolo de las artes marciales. Se dice que aquellos nacidos bajo su signo son nobles, creativos y sociales, pero que pueden pecar de egoístas y ambiciosos.


















