Japanizate (II): El milagro japonés

La recuperación del país nipón tras la II Guerra Mundial es clave para entender su situación actual

2 Discovering Japan 25 enero, 2012 Escrito por Luisa

Fotografía: Halfd

La economía japonesa está basada principalmente en la industria y el comercio exterior, muestra de ello es la intervención del Gobierno Japonés en el 2010 y 2011, cosa que no sucedía desde hace seis años, vendiendo yenes para poder controlar el aumento de su valor en relación al dólar (1 dólar se cotizaba a 84,83 yenes, el valor más alto en 15 años), ya que esto afectaría directamente a las exportaciones al encarecer el valor de los productos que venden al resto del mundo, y en especial a Estados Unidos, que es uno de sus principales clientes.

La recuperación económica que está viviendo el país se debe primordialmente al incremento en más de un 27,7% de las ventas al exterior de sus productos, principalmente a China, donde fue a parar cerca de un tercio de este incremento, en segundo lugar a Estados Unidos y en tercero a Europa. Gracias a ello Japón registraba en Junio del pasado año un superávit comercial de 41,1%, algo que en estos días debido a la crisis económica mundial no muchos países pueden decir.

La actual economía del país no puede entenderse sin explicar lo que se ha llamado el “milagro económico japonés de postguerra”. Tras la Segunda Guerra Mundial Japón era un país totalmente devastado por la guerra y las bombas, tanto las ciudades como las industrias y las comunicaciones habían quedado destruidas; sin embargo, recibió un gran apoyo económico de E.E.U.U., especialmente durante la guerra de Corea donde el gobierno norteamericano se aprovechó de su abundante (la guerra había dado lugar a unos diez millones de parados) cualificada y displinada mano de obra. Por otro lado, Estados Unidos se convirtió en el principal cliente comercial de Japón y además facitó el suministro de productos japoneses a países que habían sido ocupados por este país durante la guerra, lo que se convirtió en los cimientos de su actual comercio a nivel mundial. Así entre 1950 y 1973, Japón fue el país que más creció a nivel mundial, conviertiendose en la segunda potencia económica mundial tras Estados Unidos, Japón pasó a ser la “fábrica de Asia”.

Bolsa de Tokio 1911. Fotografía: K Owaga

Otra de las claves del milagro económico japonés son los zaibatsu, que eran grupos de empresas que acaparaban prácticamente todos los sectores de la economía: existían en la economía japonesa desde la Era Meiji hasta la Segunda Guerra Mundial. Muchos de estos conglomerados surgieron de la venta de empresas públicas, que eran deficitarias, a un precio simbólico. Tras la guerra el gobierno de ocupación estadounidense trata de disolver los zaibatsu ya que habían estado enormemente vinculados al militarismo y expansionismo japonés. Sin embargo, en unos pocos años los zaibatsu volvieron a formarse, dando lugar a los keiretsu (una variante de los zaibatsu ). Éstos fueron la base del milagro económico ya que impulsaron el crecimiento y la innovación tecnológica en sectores estratégicos. Así, antes de la guerra los principales zaibatsu eran Mitsui, Mitsubishi, Sumitomo y Yasuda; sin embargo, posteriormente proliferaron enormente dando lugar a los grandes grupos empresariales que hoy en día dominan la economía japonesa.

Estas grandes empresas establecieron una política laboral que las diferencia del resto del mundo, y en especial de occidente, con cuatro características básicas: el empleo permanente, que es un compromiso por parte de la empresa de mantener al trabajador en su puesto, renunciando al despido como mecanismo de ajuste de la demanda, lo cual daba al trabajador una enorme estabilidad y lealtad a la empresa; por otro lado, un nivel salarial vinculado a la antigüedad en el empleo especialmente, lo cual va en contra de la competitividad que caracteriza a las empresas occidentales, a la empresa no le interesa que el trabajador compita con otro ya que eso rompe la armonía y la colaboración; en tercer lugar, las condiciones de trabajo se negociaban por el sindicato de empresa (no el sindicato de trabajadores), esto se explica por la vinculación y lealtad a la empresa, se buscaba el bien de la empresa, y se matiza por el siguiente rasgo característico que es la toma en común de las decisiones, en el día a día las decisiones no se toman únicamente por los directivos sino también por los trabajadores, así se tiene una visión de la empresa como un todo formado tanto por directivos como trabajadores.

Fotografía: lan Muttoo

Dentro de este conglomerado de empresas que forma el zaibatsu se engloban prácticamente todos los sectores de la economía: industria automovilística, de transportes, energética, telecomunicaciones, industria pesada como el hierro y el cobre, y por su puesto el sector bancario. En Japón, por contra al resto de los países, el banco no es una empresa autónoma sino que pertenece a un grupo empresarial, esto quiere decir que el grupo es el dueño de los fondos bancarios y es el que decide su destino, con lo que las empresas del grupo se autofinancian, sin embargo este sistema tiene como inconveniente que el banco se puede ver arrastrado por las decisiones inversoras del grupo, lo cual puede ser peligroso.

A pesar de todo, la densa red empresarial japonesa no estaba constituida en exclusividad por los zaibatsu sino que detrás de ellos también existía todo un tejido de empresas subcontratadas donde la mano de obra no se regía por las características anteriormente mencionadas. Estas empresas también son indispensables en el modelo empresarial japonés ya que lo dotan de flexibilidad. Como dato anecdótico podemos decir que estas empresas subcontratadas eran principalmente las que daban trabajo a las mujeres ya que eran trabajos temporales que no se regían por las normas de empleo de los grandes conglomerados de empresas.

Cuanto más conocemos sobre Japón, más nos damos cuenta de que su resurgimiento económico, es una mezcla de circunstancias históricas, políticas y culturales entre otras; todo ello les ha llevado a ser el tercer país tras China, en la economía mundial. Ambos son los gigantes asiáticos de la industria y el comercio, y su evolución marcará sin duda, el futuro de la economía mundial.

 

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Japanizate (II): El milagro japonés , 10.0 out of 10 based on 1 rating
  • http://www.facebook.com/Mauro.Krypton Mauro Rguez Martín

    Esperando por la tercera parte…

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  • http://www.facebook.com/profile.php?id=1144089473 LaWi Mselc

    Me encantó el reportaje, es necesario entender la forma que los japoneses tienen de ver sus empresas como parte de su estilo de vida, y viceversa.

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