Reproducimos aquí la entrevista que Elisabet Basanta nos concedió para nuestro primer número, hace año y medio. Algunos aspectos de la misma pueden estar desfasados, pero esperamos que disfrutéis leyéndola.
Elisabet Basanta es una ilustradora española que ha sido premiada en múltiples ocasiones por su gran talento artístico. Ha sido galardonada en Londres, Korea y España y, en este último, concretamente como la mejor ilustradora de España en el Expomanga de Madrid en 2007. Ha participado en los libros Kodomo Manga, de Kamikaze Factory, KF Artbook y Best New Manga, además de realizar ilustraciones para discos como Melodía Eterna o Maison Ikkoku y para juegos flash de wambie.com. Además, ha impartido numerosas clases de dibujo y coloreado en multitud de eventos y ha realizado exposiciones de su enorme y extenso trabajo.
Todos tenemos un inicio en nuestra vocación, y un momento en el que descubrimos lo que realmente nos gusta. ¿Cuándo descubriste tu afán por el dibujo y la ilustración?
Desde pequeña me había gustado mucho el dibujo, aunque nunca pensé que pudiese dedicarme a ello. Pero cuando llegó la hora de elegir qué rumbo tomar me di cuenta de que lo único que me interesaba y con lo que más disfrutaba era dibujando, así que lo tuve bastante claro.
Aunque muchos de nosotros tengamos hobbies o habilidades en las que tenemos potencial, no solemos plantearnos un futuro viviendo de eso o pensamos que es muy difícil el inicio de dicho proyecto personal. ¿Cuándo empezaste a plantearte el hecho de dedicarte a este arte de manera profesional?
Cuando terminé la formación primaria tuve que elegir que especialización iba a hacer. De los cuatro bachilleratos que había, el artístico era el que más me interesaba con diferencia. De modo que hablé con mi familia y sopesé mis posibilidades. Ellos me apoyaron y decidí trabajar duro para lograr hacer de mi hobby mi profesión.
Todos los inicios, en cualquier aspecto de nuestra vida, suelen ser duros y tenemos que trabajar y esforzarnos lo máximo posible. ¿Cómo fueron esos primeros momentos de inicio en tu carrera profesional?
Mientras estaba estudiando bachillerato comencé a enviar mis trabajos a publicaciones del medio especializadas en manga, quería tantear si realmente valía para esto y fue relativamente fácil conseguir que me aceptasen en varias de ellas, de modo que comencé a verlo todo con más optimismo. De donde más aprendí fue colaborando en fanzines, los hacíamos entre amigos y, aunque eran trabajos no remunerados, unos aprendíamos de otros y entre todos nos ayudábamos. Hoy en día, muchos de los autores que hemos terminado publicando comenzamos participando en los mismo fanzines. Era como una prueba de fuego para comprobar si eras capaz de aguantar la presión de este tipo de trabajo, o preferías dejarlo como afición y dedicarte a otra cosa.
Muchos artistas comentan que hacerse un hueco en el mundo de este arte es demasiado complicado, sobre todo si se quiere conseguir renombre. Aun así, el resto de las personas solemos pensar que los artistas surgen “de la noche a la mañana” y nunca se suele ver el trabajo que ha habido detrás para llegar a esa posición. ¿Cuánto tiempo pasó desde que iniciaste tu trayectoria profesional hasta llegar a lo que eres hoy?
Habrán pasado alrededor de 10 años desde que me puse en serio con el dibujo. Al principio dibujaba a diario, tanto como me fue necesario hasta adquirir un buen nivel. Lo que más me costó fue aprender a colorear, sobretodo en digital, ya que por aquella época las tabletas gráficas eran un artículo de lujo, de modo que todos aprendíamos a usar el photoshop con el ratón.
Llegar hasta donde he llegado hoy no hubiese sido posible sin el apoyo y consejo de otros compañeros de mi mismo mundo. Realmente comencé a hacer colaboraciones para todo: revistas, discos, portales web y, por último, carteles, que fueron los que más promoción me dieron. No hay una fórmula exacta, cada uno debe ir tanteando y descubriendo en qué puede destacar y en qué no. Y, sobretodo, tener mucha paciencia. Conseguir ser un autor con algo de reconocimiento es una labor de muchos años. Yo aún me considero una principiante si me comparo con gente que lleva mucha mejor trayectoria que la mía, pero lo más importante es seguir siempre activo y trabajando. El tiempo siempre termina por recompensarte.

Siguiendo lo anterior, el arduo trabajo que lleva caminar ese largo camino hacia el éxito puede llevar a momentos de sombra en el que podemos flaquear o sentirnos débiles y sin fuerzas de poder continuar. ¿Has tenido momentos en los que has pensado que no podías seguir hacia adelante o que no podías conseguir tus propósitos respecto a tu profesión? ¿Qué te ha impulsado a seguir hacia adelante?
No os engañaré, siempre hay momento de bajón, todo el que se dedique a esto los tendrá, sobretodo porque trabajas muchas horas solo. Yo me he pasado semanas sin salir de casa, y a veces ves que no te compensa económicamente o profesionalmente. Echas en falta la estabilidad que te proporciona un trabajo normal con sus horas y su sueldo fijo. En el dibujo es muy complicado de encontrar ese equilibrio, ya que cobras por encargos (a veces muy bien otras veces peor) pero si no te llega trabajo regular puedes pasarte meses sin recibir ningún pago. De todas formas, el dibujante no sólo puede vivir de dibujar: también puede vender su obra, exponerla, dar clases, etc. Pero es cierto que en esta profesión hay que ser un buscavidas y no tirar la toalla nunca. Cuando una puerta se cierra una ventana se abre: Hay que ser optimista y pensar que al fin y al cabo no todo el mundo tiene la suerte de trabajar de lo que le gusta. Pensar en eso siempre me hace recuperar las energías y seguir adelante
Todos aspiramos a llegar a una meta que deseamos con ansias conseguir en aquello que nos proponemos. Y, aunque, ese día llegue, seguimos mejorando y creciendo. ¿Cuál es tu meta en esta profesión? ¿La has conseguido? En el caso de que ya la hayas conseguido, ¿qué aspiraciones tienes ahora?
Yo creo que lo mejor es ir poniéndose pequeñas metas, porque cuando comienzas realmente tampoco sabes hasta dónde puedes llegar. Mi primera meta fue conseguir colaborar en revistas manga y después quise encargarme de hacer algún cartel para eventos. Y una vez conseguidos estos objetivos y algunos más, quiero conseguir publicar mi propio libro (ya sea un cómic, un cuento, ilustraciones varias, etc.), y en eso estoy ahora mismo. Pero realmente la meta más importante de todas es conseguir vivir de mi talento y esfuerzo, y hasta la fecha lo estoy consiguiendo. Así que lo que tenga que venir ya llegará, tampoco hay que hacer muchos planes a largo plazo porque nunca sabes lo que te deparará el futuro…
Hay artistas que se han formado yendo a cursos de dibujo o han hecho ciclos formativos o una carrera universitaria. ¿Has asistido a cursos o clases relacionados con tu profesión? Si es así, ¿cómo ha sido la experiencia?, ¿ha habido algún curso que has sentido que no has aprendido nada o, por el contrario, que te han enseñado muchísimo?
Estudie bachillerato artístico, pero no me gustó mucho porque era demasiado teórico. De modo que, mientras lo terminaba, me examiné para la prueba de acceso de un ciclo superior de ilustración, que más tarde complemente con estudios en otras escuelas de diseño gráfico y multimedia. Estudiar ilustración me fue muy bien para tener unas nociones sobre todos los aspectos legales de la profesión. En la escuela nos preparaban para ser autónomos y saber desenvolvernos con clientes y empresas, algo realmente muy útil cuando terminas de estudiar y quieres ponerte a trabajar. Ellos te dan una guía de por donde puedes comenzar y saber evitar según que situaciones.
Algunos profesionales tienen algún artista en el que se hayan inspirado o en el que basar su técnica hasta adquirir una propia. ¿Ha habido algún profesional en el que te hayas basado, tanto por su técnica o por su estilo? ¿De quién o quiénes? ¿Qué has aprendido o que has obtenido de ellos?
Siendo muy jovencita descubrí todas las autoras manga más populares, como Rumiko Takahashi(Ranma), Yukiro Shugisaki(DNAngel), Arina Tanemura (Kamikaze Kaito Jeane) y por supuesto las CLAMP. De todas ellas aprendí todos los dejes del estilo nipón, dibujar los cabellos, poses, estilización del cuerpo, color, etc. Pero no fue hasta unos años más tarde que comencé a interesarme aún más por el mundo de la ilustración y cómic europeo, autores como Akihiro Yamada, Brom y Alphonse Mucha me han acompañado a mi evolución hacia un estilo más enriquecido, con mezclas de manga, cómic europeo e ilustración. Yo realmente nunca quise imitar el estilo manga al 100% porque para eso ya están los japoneses. Lo que quise fue dar mi propia interpretación sobre como un europeo puede sentir y expresar el manga con toques de nuestra propia cultura occidental.
El momento en el que se nos otorga un premio por algo en lo que hemos trabajo muy duro suele ser muy especial y lo solemos recordar con mucho cariño. ¿Cómo fue el momento en el que te otorgaron tu primer premio por tu trabajo?
Muy bonito, es un momento en el que aún no sabes si llegarás a alguna parte con lo que haces y recibir un premio, es como recibir una señal de que andas por buen camino. Pero en realidad el mejor premio de todos es el apoyo del público: la gente que te visita en las ferias, que te deja comentarios en la web, que te dice que tiene un póster tuyo de la época en que pensabas que eras invisible para todo el mundo y que además te tratan con todo el cariño del mundo. Esos son los momentos en que recuerdas la ilusión que te empujo a dedicarte a esto y vuelves a trabajar con las energías renovadas.
Una artista como tú tiene una galería enorme de trabajos que van mejorando día a día. Sin embargo, hay ciertas obras que se les suele guardar cariño o que significan algo más. ¿Tienes alguna obra que tú destaques sobre las demás por el cariño que le tienes o por lo que sentías al hacerla? ¿Por qué, cuáles son los sentimientos que te transmite?
Mis obras favoritas son en las que he conseguido superar un reto propio, dominar un estilo o una técnica que no lograba aprender. Los bambinos o la blancanieves son de mis ilustraciones favoritas. También la elfa azul, que casualmente también es el dibujo que mejor se vende en las ferias. Este último lo hice cuando tenía apenas 18 años y, me sentí tan orgullosa de él, que tardé más de dos años en atreverme a colorearlo. Esto es algo que me suele suceder muy a menudo, ya que tengo muchos dibujos guardados que no he enseñado más que a cuatro amigos porque aún me siento insegura para terminar, siempre me termino atascando en el coloreado. Aparte de esos, el cómic de InDreams, fue un trabajo que me abrió muchas puertas y del que también me sentí muy orgullosa.
Cuando se realiza un dibujo, la mayoría de las veces no es algo estático, sino que detrás de esa ilustración hay una historia. En las obras que realizas, ¿las personas tienen nombre, historia, sentimientos?
Pues la verdad es que este no es mi caso, hay muchos otros autores que aparte de dibujar también escriben sus propias historias, pero me temo que yo sólo valgo para dedicarme a lo primero. Lo que sí procuro es buscar un contexto dentro de la propia ilustración, donde el personaje interaccione con lo que tiene alrededor. Por ejemplo, en los carteles del Salón del Manga de TNF y la LAN PARTY del año pasado, busqué que los personajes explicasen su propio historia: Por una parte estaba el típico chico universitario que puede asistir a la LAN y lleva todo un mundo de aparatos tecnológicos consigo a todas partes dentro de su pequeña mochila (portátil, móvil, consola, música, etc.) y que se siente como un poderoso genio de la tecnología; y por otra lado esta la chica, la típica otaku que va al salón disfrazada y exprime hasta la ultima actividad, concurso o tienda, sintiendo una verdadera pasión otaku para finalmente sentarse en algún rincón del evento para tomarse un bol de ramen, mientras come sushi y lee alguno de los manga que se ha comprado ese mismo día.
En ocasiones, buscar la inspiración parece tarea imposible y, en otras ocasiones, parece venir por “arte de magia”. Cuando tienes que hacer algún trabajo y no encuentras la inspiración suficiente o todos los bocetos que realizas no te llegan a convencer, ¿qué sueles hacer para que la inspiración te llegue?
De todo, y esto pasa más a menudo de lo que parece, sobretodo cuando vas muy agobiado de faena, el arte necesita de tiempo y calma para fluir, pero a veces no tienes ni una cosa ni la otra, de modo que siempre te queda la documentación. Yo me suelo documentar de todo: desde cine, videoclips, fotografía, revistas de diseño u otros autores. Documentarse es algo que hacen todos los profesionales y es necesario en cualquier momento de nuestro proceso creativo. Siempre necesitamos información visual para poder enriquecer el resultado, sobretodo cuando se hace un estilo muy figurativo, donde si cometes un error de anatomía llama más la atención.
Y para terminar, muchísimas gracias por la atención prestada en esta entrevista. Somos conscientes de que tienes mucho trabajo y, el hecho que dediques una parte de tu tiempo en esta entrevista es todo un honor digno de agradecimiento. ¿Te gustaría comentar algo más y dedicar unas palabras a nuestros lectores de TokyoStation?
El honor es mió por tener la oportunidad de participar en el nacimiento de esta nueva revista que deseo que reciba una excelente acogida del público. Guardo muy buen recuerdo de toda la gente que he conocido de las Islas Canarias. Un enorme abrazo para todos.
Visita su web en www.elibasanta.com/
















